A pocos días del cierre de agosto, vuelve una de las preguntas más repetidas en Argentina: ¿llegará la tormenta de Santa Rosa? La tradición ubica este fenómeno alrededor del 30 de agosto, aunque popularmente se extiende el período entre el 25 de agosto y el 4 de septiembre.

Pero más allá del mito, existe una explicación meteorológica para que esta época del año pueda coincidir con un aumento de la actividad de lluvias y tormentas. Hacia el final del invierno, el ingreso de aire cálido y húmedo desde el norte comienza a generar condiciones diferentes a las que predominan durante buena parte de agosto.

¿Cuándo es la tormenta de Santa Rosa y cuáles son las provincias que serían afectadas?

Este año, además, los modelos meteorológicos anticipan distintos episodios de lluvias y tormentas en varias regiones del país durante los próximos días, según explican especialistas del sitio Meteored.

¿Por qué existe la tradición de la tormenta de Santa Rosa?

Durante buena parte del invierno, el centro y norte de Argentina atraviesan una etapa relativamente seca, con predominio de aire frío, seco y estable. Por eso, cuando se producen precipitaciones en esta época, suelen ser débiles y con características más invernales.

La situación comienza a cambiar hacia fines de agosto. El avance de aire más cálido y húmedo desde el norte aporta humedad y energía a la atmósfera, dos ingredientes que favorecen el desarrollo de tormentas.

La festividad de Santa Rosa se celebra el 30 de agosto, pero la tradición popular considera que una tormenta ocurrida entre cinco días antes y cinco días después puede ser considerada la famosa tormenta de Santa Rosa. Es decir, el período se extiende aproximadamente del 25 de agosto al 4 de septiembre.

También existe un componente de percepción. Cuando una tormenta fuerte ocurre cerca de esas fechas, suele quedar rápidamente asociada con la tradición. Si no sucede, en cambio, es más fácil atribuirlo a que el fenómeno se adelantó o se retrasó.

Cómo estará el tiempo entre miércoles y jueves

El primer episodio importante comenzará a tomar forma durante estos días. Un sistema de bajas presiones en niveles medios y altos de la atmósfera afectará inicialmente a parte de la cordillera argentina y posteriormente favorecerá la formación de un frente frío.

Durante el miércoles, ese frente avanzará sobre el centro del país. Entre miércoles y jueves se esperan lluvias y algunas tormentas aisladas en distintas provincias.

Las zonas que podrían recibir mayor impacto son Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y Entre Ríos, con acumulados estimados de entre 10 y 20 milímetros.

Según las proyecciones del modelo ECMWF, durante la madrugada del jueves podrían desarrollarse tormentas eléctricas aisladas en el sur de Córdoba y el norte bonaerense, incluyendo sectores del AMBA. La mayor concentración de actividad eléctrica, sin embargo, se proyecta sobre el sur, sudeste y centro de Entre Ríos.

También existe la posibilidad de tormentas eléctricas aisladas entre miércoles y viernes en la región de Cuyo, aunque por el momento no se espera que se trate de un evento generalizado.

El Litoral será una de las zonas a seguir durante el fin de semana

La actividad de tormentas se desplazaría progresivamente hacia el norte durante el viernes. Durante la madrugada, los focos eléctricos más importantes podrían concentrarse sobre el centro y norte de Entre Ríos y el sudeste de Corrientes, antes de avanzar hacia el sur de Brasil.

El sábado, la atención estará especialmente puesta en el este de Entre Ríos. Mientras que en sectores del sur de Brasil los acumulados podrían acercarse a los 100 milímetros, en territorio argentino también se esperan precipitaciones.

Para el domingo 30 de agosto, justamente la fecha asociada tradicionalmente con Santa Rosa, el foco se trasladaría hacia el sur de Misiones y el noreste de Corrientes.

Estas regiones ya registraron anomalías positivas de precipitaciones cercanas a los 25 milímetros durante la segunda mitad del mes y, de acuerdo con las proyecciones mencionadas, podrían acumular hasta 130 milímetros adicionales.

De esta manera, más allá de la tradición popular, el cierre de agosto estará acompañado por varios sistemas meteorológicos que podrían generar lluvias y tormentas en diferentes puntos de Argentina. La evolución de estos fenómenos será clave para determinar si finalmente la llamada tormenta de Santa Rosa aparece este año.